La vida es una ficción que quiere ser leída

La vida es una ficción que quiere ser leída

Cambios

Cambios

Mucho tiempo estuve intentando aferrarme a una estabilidad que me cuesta trabajo aceptar que no existe. A partir de eso tuve dos epifanías respecto a esto.

1: En el mundo jamás nada es estable. Lo “estático” está muerto. Y lo muerto no está.
2: El mundo gira por personas que más que querer ser estables buscan crecer y mover las cosas que no les gustan, dar paso a mejores horizontes y sobre todo a hacer lo que te apasiona. Y todo esto comenzó aquí.

 

A pesar de que he sido muy feliz trabajando en la agencia de mkt en la que estaba, un día por mi cabeza pasó un ¿Qué estoy haciendo para acercarme a mi sueño? Y me vi más cerca que antes, pero poco más lejos de lo que esperaba verme. Y comencé a buscar una solución. Lo gracioso es que apareció frente a mi en cuestión de… 3 o 4 minutos en el feed de facebook.

Y es que, siempre he sido una persona que se alimenta de comunidades y procura alimentar comunidades. Considero que mi tiempo dedicándome a ellas me ayuda a empatizar con muchas de una forma más sencilla, y la prueba perfecta fue en la agencia, porque a pesar de tener gente a mi cargo, en realidad somos amigos y una comunidad de trabajo. Ese fue el primer momento en que comencé a recordar las cosas tan maravillosas que debía retomar por mi, por mi pasión, por mi necesidad de hacer más cosas y diferentes.

Pero no fue fácil: estar donde estaba me suponía un lugar increíble donde mi comunidad, mis amigos, estas personas maravillosas y su compañía tan increíble me hacían dudar. Elegir entre un lugar donde encajo (que es algo que he estado buscando locamente) y enfrentarme a algo que me apasiona, fue sentir un miedo enorme en la médula. Ver al abismo en el centro de los ojos. Decidir entre lo que he formado y lo que podía alimentar.

Lo decidí. Fui a ver qué pasaba en la librería, y sentí tan lindo que toda mi experiencia, precisamente con las comunidades fuera lo que me respaldara en éste lugar. Y me recibieron tan bien, con los brazos cálidos abiertos, y una sonrisa de par en par sabiendo que me sería gratificante poder estar allí, siendo parte de un equipo al que mucho tiempo quise ingresar. De la agencia me fui entre abrazos cariñosos, besitos en las mejillas, cartas y cervezas. Buenos deseos, promesas de reencuentros, proyectos…

 

Dicen que uno decreta las cosas conforme las menciona.

A lo mejor ese es el verdadero secreto.

 

Así que decidí irme y explorar nuevos lugares, descubrirme a partir de otras experiencias. Y lo maravilloso es que las personas que me han importado millones, me apoyan como si no hubiera mañana. Siguen mis pasos y mis ideas, para compartirlas conmigo. Se sientan a mi lado. Llegan a mi casa a tomar cerveza y pasar noches maravillosas.

 

Soy feliz de haber sido parte de Hype!
Estoy enamorada del tiempo que pasé allí.
Estoy extasiada y emocionada por poder ser parte de Librería El Ermitaño.
Estoy enamorada de las telarañas que uno va creando.

 



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