Consejo para Noviembre

Ya que está abierto el espacio en el ambiente, nuestra mente y el corazón para las rupturas, cambios y renovaciones, les traigo por aquí el consejito para Noviembre.

Deseo que esta lectura nos ayude a ver más claramente lo que necesitamos para no temerle a esta época de oscuridad, que nos ayude a vernos como somos, a recordar quienes somos, qué queremos y desechar todo eso que ya no nos pertenece.Abrirnos a que la oscuridad también nos acerque a nosotros y dejemos de idealizar ser perfectos: no sólo admitir errores. También admitir que hay errores de los que sentimos orgullo.

Entre tanto, voy dejando por acá cada uno de los significados <3

Carta 1 (Izquierda)
Rey de Bastos.
Este momento en el que te reconoces, te está llenando de una energía y una emoción que solo podemos comparar con el fuego. Has traído muchísimas ganas de quemar todo lo que no te sirve: Cartas, ropa, recuerdos, sensaciones, emociones, incluso relaciones que sientes que ya no te funcionan. De hechoya que empezaste a depurar algunas cosas, te sientes cada vez más fuerte y poderosa. Te va nutriendo el alma (y tal vez también un poco el ego) y esto ayuda directamente a tu realización de metas.
Vi que hay alguien que de manera casi indirecta ha estado presente en tu vida y de pronto se “reveló” de una manera más directa: Disfrútalo, estas preguntas que te causa no son recriminatorias, dale un poquito de ese espacio que estás limpiando de todo lo que NO se queda a estas nuevas experiencias y deseos. Está bonito y está bien. Abraza la adrenalina PERO elige y toma tus decisiones fuera del impulso. Eres fuerte, valiente y muy querida. Rodéate de eso. Déjate querer y apapachar. Permítete la consentidera, aprovecha tu voluntad y quédate con la seguridad de toda la belleza que eso tiene y requiere.

Me encanta esta energía de reto, de buscar salir adelante. Permítete disfrutar ese subidón casi “irracional” de fuerza que estás teniendo.
Toma un papelito y escribe qué es lo que quieres lograr este mes, pero sobre todo, es buen momento de hacer un plan a largo plazo.

Si esperabas una señal, es esta:
Eres un rey, decide como rey.
QUEMA TODO LO QUE NO TE SIRVA.

Carta 2 (Centro)
Reina de Bastos

Estás en tu energía más fértil, tanto como para evocar tus deseos y necesidades. También andas muy en el canal de enseñar, educar y reformar todo aquello que no te ha sido útil. Es perfecto para la limpieza que dejaste de lado por andarle jugando a la espirituala un rato (que no está mal, pues, pero te nos ibas de lado)
Ya basta de ayudar a otros hasta dejar de atenderte, ni que fueras ONG. Céntrate en ti. No le tengas miedo a nada ni a nadie respecto a las cosas que tengas que decir: Lo que estás viendo es real. Tus malestares y felicidades también lo son y si algo te falta o te sobra, este es el momento. Recuerda que si quieres algo exactamente como lo imaginas, quien se tiene que encargar de esas cosas eres tú, tienes el potencial, los medios, las inteciones. Quema la desidia que traes cargando desde hace tiempo. Que te da miedo, pues sí. Que puede salir mal, ajá. Pero son cosas tuyas. TUS errores. TUS aciertos. TUS experiencias.
Ya basta de sentirse chiquita, párale a tu tren de autocompasión, porque sabes perfectamente que este miedo que traes arrastrando, lo estás ocupando para hacerte que la virgen te habla. Puedes con esto. Puedes con más. Deja de temerle a la fiereza que traes dentro y se anda asomando en ratitos como mal humor: deja que tu fuerza salga desde donde tenga que salir, para que no se trasmute en agresividad.

Si esperabas una señal, es esta:
La reina no solo disfruta el manjar, también sabe prepararlo todo.
QUEMA TODOS TUS MIEDOS.

Carta 3 (Derecha)
8 de Espadas

Yo sé, esta temporada ha sido súper difícil. Esta preocupación que traes en la cabeza no te deja vivir tranquilamente, sientes que por más que intentas verle una solución, no logras ver nada. ¿No te has puesto a pensar que estás demasiado metida en aquello que quieres resolver, que olvidas que hay muchas otras cosas que no dependen de ti? Sé paciente con los otros pero sobre todo para contigo, no quieras solucionar todo con una mano mientras con la otra te bañas y preparas café para cien personas. Acuérdate que eres más que los aciertos que puedes colgarte en la bolsa, también nos construímos de los errores y sobre todo de las cosas que decidimos que no queremos/podemos/deseamos hacer.

Piensa bien qué de todo realmente te corresponde y puedes solucionar tú, que únicamente te atañen. Deshaz esa meta en pequeños pasos y enfócate en lo que sí te toca. Si pretendes confrontar a alguien, intenta hacerlo desde la empatía más que desde lo contestatario, porque se te puede ir de las manos fácilmente y terminar en llanto pero nada más quedaría claro. Reconócete todo lo que has hecho (que no es poco, también tú deja de minimizarte por fi) y ten mucho amor contigo para con las cosas que en este momento no tienes la capacidad de atender. Sana primero contigo, admite primero esto para que las cosas se redimensionen y tomen su justo lugar.

Si esperabas una señal, es esta:
Tu insomnio no es el problema, es el síntoma
QUEMA TU NECESIDAD DE CONTROLARLO TODO.

PS: Esta lectura se hizo con: The Illuminated Tarot
PS2: Si te interesa una lectura personalizada, mándame mensaje haciendo click aquí

Consejo para Octubre

¿Qué tal les fue con Septiembre? Este mes sucitó muchos cambios bien importantes y necesarios para nosotros.
Y está bien hermoso estar abriendo paso a los cierres definitivos de ciclos, las limpiezas y los asentamientos de todas las decisiones: Octubre nos espera con las manos abiertas para descubrir las cosas que tenemos que reformular para nosotros. Así que aquí te traigo el consejito de este mes, para caminar en la oscuridad que este décimo mes nos trae. 

Carta 1 (Izquierda)
Rey de Copas Invertido
Ojo con tus emociones; andas sintiendo que de pronto se te mete el espíritu de Carrie porque de pronto sientes que todas las emociones que tienes te abruman o te sobrepasan. Yo sé que si la gente te hiciera caso y tuvieras el control completo, el mundo sería más fácil, pero si no tienes cuidado en las formas en las que intentas o quieres convencer a los otros de lo que tú ves (aunque tengas la razón) puedes caer súper fácil en la manipulación y las dos sabemos que el querer cambiar voluntades nunca sale bien. Recuerda qué se sentía cuando alguien que te quiso mucho te responsabilizaba de sus emociones porque no podía hacerse cargo de ellas. Justo esa sensación que tenías de “No quiero ser costal de basura emocional de nadie” es la misma sensación que podrían estarse gestando en otros si no aprendemos mecanismos de gestión emocional más eficientes. Ahora, el punto no es que no sientas, sino qué cosas te estás dando permiso de hacer o qué acciones estás justificando con estas emociones.
Yo sé que esta relación en la que estás pensando con el ejemplo ha sido todo un reto emocional, ha puesto a prueba tu cordura y tu capacidad de comprensión y justo está en una cuerda floja para ti, precisamente por el tema del control. Lo mejor que puedes hacer y que puedes elegir absorber es aprender que todo va a cambiar constantemente y que esas mutaciones y diferencias no necesariamente son malas, pero tienen que ver mucho con cómo nos narremos las cosas que están sucediendo alrededor. Este mes de inicio de ciclo de cierres será para ti también un mes de decisiones importantes respecto a qué es lo que quieres que suceda ahora para ti. Incluso en tu trabajo. Descubrir qué harás con tus emociones, qué será sano y qué será constante, te resultará un cierre de situaciones que no habías querido ver pero están allí y te lastiman. Aprende a enunciarlas para poder darles carpetazo.

Carta 2 (Centro)
Sota de Bastos

Yo sé que tienes un pendiente de proyecto dándote vueltas en la cabeza, que parece perfecto y que ya tienes que hacerlo, pero algo siempre te detiene.; entre ayer y hoy has tenido la sensación de frustración por no poder concretar esta situación: sobre todo se trata de cerrar proyectos, concretar citas, viajes y nuevos espacios, etc. Lo que puedo ver sobre todo es que este “estancamiento” o frustración ha derivado directamente en un cuestionamiento de tu capacidad y de si mereces o no lo que quieres que suceda, y al tener estos pensamientos empiezas a tener impulsos muy en plan “Ay, lo voy a hacer si de todos modos va a salir mal” Sin embargo no es momento para que tomes esas decisiones, muy en tu inconsciente hay un hilo delgadito que te detiene de aventarte al abismo: esa es tu intuición. Date la oportunidad de distinguir entre tu impulso y tu intuición, porque a partir de eso tendrás la fuerza y la capacidad para tomar las decisiones más importantes y detalles pequeños sobre este plan que llevas tanto tiempo elaborando, date chance, está casi todo listo, ya no revises dos veces la misma check-list. Ahora date la oportunidada de abrazarte por todo aquello que has logrado, antes de dar ese paso a algo nuevo, reconócete las veces que has podido evitar saltar al abismo de a gratis.

Por otro lado, veo que piensas en una persona en particular mientras visualizas ciclos para cerrar: Es justo el momento en que tienes oportunidad de alejarte de esta persona sin desarrollar más dobles lazos o sogas que te atraigan de nuevo, como gravedad. También es tiempo de cancelar lugares y circunstancias: Todo aquello que te haga sentir chiquita, insuficiente o pequeña ¡Va pa’fuera! Utiliza toda la energía que tiene esta época de oscuridad para desprenderte de aquello que no necesitas. Aprende a decir “no necesito esto” más allá del si lo quieres o no y sobre todo reconcíliate con el error. No te prometas que no lo vas a cometer, por ahora limítate a concentrarte en que pasó, es parte de ti, pero no te define.

Carta 3 (Derecha)
Rey de Bastos

¡Andas pero con todo! Ya empiezas a saborear los frutos de las temporadas anteriores: andas súper instalada en querer disfrutar todo aquello por lo que trabajaste y compartirlo con todos aquellos que estén dispuestos a sentarse y escuchar cómo los sembraste y erigiste hasta este punto. Tu energía en este momento está en sintonía para tomar el control de todo aquello que sientes que no está funcionando; además tienes en este momento la oportunidad de acompañar y escuchar a otros que están pasando por las cosas que tú ya superaste y por un lado te está ayudando a terminar de darle perspectiva y reforzando las lecciones que aprendiste, por otro te están dando la oportunidad de ayudar a otros a seguir adelante con el camino algo más pavimentado que el tuyo. Ya sé que andas en busca de un nuevo desafío dónde fijar tu atención, sobre todo que ponga a prueba toda esta energía arrebatadora que casi sientes que salió de la nada. Poco a poco irás descubriendo que esa energía está emanando del amor y el cuidado que los que están a tu alrededor te procuran, porque te quieren y respetan: has hecho muchas cosas por mucha gente y este es el momento en que sienten también la capacidad de retribuirte todo aquello que diste por ellos. Confían en ti y te quieren sin esperar que hagas algo más por ellos.

En un par de días tal vez empiece a darte miedo de nuevo de que este estado no dure para siempre, sin embargo necesitas aprender a recibir los frutos de todo aquello que labraste y trabajaste, este estado de regocijo y felicidad durará lo suficiente para que dejes de sentirte vulnerable y redescubras todas esas cosas que no te habías permitido ver por miedo a caer en la tiranía. Ahora, sí, es verdad que puedes tender a eso, pero confía en que la gente que está a tu lado así como te colma de bendiciones, también te ayuda a aterrizar: como un Rey, aprende a escuchar, a tomar decisiones y agradecer la oportunidad de tomarlas.

¡Recibe un abrazo, muchos besitos y buenas vibras! 

PS: Esta lectura se hizo con: Scratch & Create Magical Tarot
PS2: Si te interesa una lectura personalizada, mándame mensaje haciendo click aquí

Tocona

"Nosotras olfateábamos el proceso de descomposición
de las sangres nuevas, limpias.
Por qué el cambio, por qué
los labios cerrados. Nos frotábamos la adolescencia contra
los dedos, buscando.
Incluso entonces olíamos distinto."
Carmen Juan

No va a ser sorpresa cuando les diga que todo lo que tengo que decir sale de un post de Facebook.
El otro día navegando encontré un post donde preguntaban en un grupo de mujeres, algo como “¿Y ustedes suelen masturbarse?” Y aunque muchas decíamos gustosas que sí, que con gusto, me encontré también una colección gigante de mujeres que decían que no y las razones eran variadas. -Les da pena -No sienten nada -Después de tocarse les da mucha culpa -Después del orgasmo se sienten solas o vacías -No pueden erotizarse solas -No encuentran su cuerpo deseable -No les gusta su cuerpo -Consideran que sería un acto lésbico tocarse y mejor así porque son hetero, pero la que más me sorprendió fue una “No sé cómo hacerlo. No me toco porque no me sé cachondear sola, no sé que me gusta ni cómo me gusta. Me siento ridícula de saberme gimiendo sola.”

Me puse a pensar en la primera vez que me toqué, que fue un descubrimiento “sin querer” y después buscaba cada oportunidad para poder hacerlo. De inicio imaginaba, sí, estar con un hombre, pero como hasta ese punto no sabía que era la penetración ni cómo funcionaba, me quedaba imaginando muchas otras cosas. Besos, caricias, pellizcos, gotitas de agua, cosas así. También viéndolo en retrospectiva está bien cabrón porque estaba muy chiquita, pero supongo que tiene que ver con lo prohibitivo del sexo en general. Así que no me voy a juzgar muy duro por eso, al menos hoy. Mi punto es que en ese momento mi único problema era que mis papás no me cacharan, más allá de si estaba con alguien o no, de si había otro que me tocara o no. Y la verdad, es que ese encuentro fue bien peculiar: entendí cómo se conecta mi cuerpo conforme me iba permitiendo tocarlo. Supe que podía tener diferentes tipos de orgasmos si hacía distintos tipos de presión, encontré que mi piel reaccionaba a ciertas formas de tocarme, en la ducha entendí que también había temperaturas que podían provocar cosas  bien interesantes en mis reacciones. Y pensar que todo empezó un día que estaba súper cansada y me dolían las piernas, entonces puse mi almohada entre ellas para “descansar”

Pero como el mundo no es color de rosa, por mucho colorante que le pongamos, cayó en mi el peso de la heteronorma en forma de un pene: Tuve mi primera relación sexual con un bato. Omitiré el intro del tormento de relación que fue afectivamente y me enfocaré en eso que hoy nos atañe: lo sexual. Me acosté con él muchas veces. Algunas de ellas consensuadas, la mayoría de ellas, obligada o coaccionada, chantajeada. Y entonces me di cuenta que sí, en ocasiones estar con él me prendía mucho, pero en otras, ni el hielo seco era tan frío como mi libido. Pero también poco a poco, con muchas voces de diferentes personas con las que en su momento me abrí a hablarlo (claro que todo en forma de supuestos porque ¿Cómo alguien de 15 años iba a tener inquietudes sexuales?) tocamos el tema de la masturbación (e incluso con un par de adultos) la respuesta era que al tener vida sexual activa con un otro, tu autodescubrimiento era obligatorio llevarlo a cabo a partir de ese otro. Como si tener a alguien acompañándonos (y ojalá fuese siempre acompañándonos y no usándonos) nos obligara a mantenernos únicamente descubriendo en función del otro. Pero bien o mal, me tragué el cuento.

Dejé de masturbarme. Estuve mucho tiempo en una relación donde mi mayor acercamiento a un orgasmo era el calentón que se me iba a la primer penetración y el tener que cubrirme moretones en el cuerpo cuando “no me iba tan bien”

Seguí creciendo e interioricé mucho el: “si no es con alguien, no es con nadie” “El cuerpo sólo se erotiza a partir del otro” Y todo el argumento que ello carga. En serio, incluso aprendí a excitarme con el porno, porque era todo lo que tenía. Aprendí a sentir cosquillas cuando alcanzaba a ver videos “interactivos” (diría al que ahora considero el peor maestro de matemáticas del mi preparatoria) y olvidé cómo era poder disfrutarme sin tener que necesitar al otro.

Tuve mucho tiempo libre, otras parejas sexuales, algunas casuales y otras estables.
Me enamoré perdidamente de un hombre nuevo, uno que me trató bien y diferente y lo subí de a poquito en un pedestal, sin darme cuenta. Me entregué a él en toda la vorágine del amor romántico. Tuve mi primer encuentro sexual con él en las escaleras de mi casa y entonces no paramos de estar juntos. Recordé en sus manos qué era tener un orgasmo, sentir la piel erizada, el calentón en pleno elevador, el no querer quedarme quieta cuando salíamos a cenar, lo divertido de las miradas furtivas y de los fajes en los portones y entendí a que se referían con que “cuando estás con otro, no es necesario masturbarse” porque justo en ese momento, me satisfacía muchísimo estar con él.

Sin embargo y al hablarlo, descubrí que él lo hacía. Y al inicio sentí una conmoción durísima. ¿Cómo que su libido no me pertenecía? ¿Qué significaba que no me deseara A MI todo el tiempo? ¿Porqué me dolía saber que había estado con otras mujeres si yo misma había estado con otros hombres? Y de la purititita rabia, me masturbé. Recordé que era redescubrirme sola, y me fue mucho más fácil explicar qué me gustaba. Ahora agregaba cosas, como fantasías: Ya sabía qué se sentía estar con un otro y cómo era ser erotizada con el otro, entonces tenía un campo más grande de acción en mi imaginación. Además había descubierto casi al mismo tiempo a Erika Lust, la música de Florence and The Machine y andaba muy entusiasmada con conocer mi ciclo menstrual y las muchas y mágicas cosas buenas que tiene la masturbación en las diferentes fases del ciclo. Volví a masturbarme aunque siempre como en plan “Voy a investigar qué para decirle y lo hagamos”

Poco a poco recuperé el hábito aunque fuera con otro enfoque. Ya no me frustraba ni me quedaban “con las ganas” porque podía solita despacharme.

Tiempo después (Años, pues) empezamos a vivir en pareja y no es secreto que las dinámicas de todo cambian cuando están todo el tiempo en el mismo lugar dos personas conviviendo. Pero tuve otro proceso rarísimo en el que toda mi afirmación emocional y autoconfianza la proyectaba en el sexo y de pronto lejos de ser un “algo” chido que pasaba y disfrutaba, se volvía una cosa muy rara que yo “necesitaba” para sentirme querida. Empecé a toquetearme más seguido y justo, empecé a desarrollar ese vacío del “es que sin él me siento triste” “si estoy sola, sí siento el orgasmo pero también el vacío” y muchísimas cosas por el estilo.

Descubrí con el tiempo que justo era esa reafirmación del amor por medio del sexo lo que me estaba mermando la capacidad de disfrutar mi cuerpo sólo por poder hacerlo. La necesidad canalizada de sentirme única, de sentirme fuerte, especial y “The one” sólo a partir de cuántas veces cogíamos al mes. Y me puse a pensar ¿porqué nos enseñan a sentir culpa por descubrirnos? ¿porqué tenemos esa necesidad bien loca de sentirnos queridos a partir del sexo con quien amamos? ¿Desde dónde validamos nuestros encuentros sexuales? Y aunque ahora mi respuesta se reduce bien fácil a “Es el estúpido patriarcado de mierda” También veo que se trata el sexo desde un mecanismo de propiedad: Deslegitimamos todo aquello que no le pertenece a un otro, como los espacios públicos y damos por hecho que lo nuestro lo sabemos, como nuestra casa. Tengo en este momento la firme creencia de que mientras sigamos viendo el deseo como un bien intercambiable y de propiedad, nunca vamos a poder ser verdaderamente dueñas de nuestro placer. En fin. Sigo con mi historia.

Me quedé entonces en que sí me toconeaba cada que quería pero sintiendo culpa y percibiéndome malquerida. Luego lueeeego fui a terapia y le bajé a mis percepciones autodestructivas. Empecé a quererme y “despacharme” (como dice G) cada que se me antojaba porque que rico querer mi cuerpo y darme muchos besitos y no necesitar de otros para sentirme mimada y amada.

PERO, Pero, pero el cambio más grande que tuve respecto a mis hábitos autoexploratorios fue cuando me asumí bisexual y enamorada y con ganas de toquetear a otra mujer. Ese fue mi punto de quiebre en tres sentidos. El primero: ¿Cómo iba a pretender tocar a un cuerpo similar al mío si yo no conocía bien lo que yo sentía y cómo lo sentía? ¿Cómo me iba a salir de la heteronorma que mayormente penetra y nada explora? Así que empecé a masturbarme de muchas nuevas formas. Incluso dejé de buscarme el placer en el clítoris directamente para concentrarme en la piel, en los sonidos y los olores, en sensaciones, texturas incluso sabores. Empecé a entender diferente las dinámicas de juego y coqueteo. Descubrí muchas otras formas de sentir atracción, juego, placer y que ninguna tenía que ver con tener sexo. En su momento esto fue una impresión tan fuerte que me volví abstemia durante un tiempo: no quise estar con nadie hasta que yo me sintiera tranquila y satisfecha conmigo, con lo que yo sabía, descubría y pensaba.
Aquí me gustaría recordar para ser noble conmigo: Nunca se me dieron bien los cambios, me cuestan trabajo y necesito mi tiempo para revelarlos. Y está bien.

Mi segundo quiebre fue: ¿Cómo voy a poder decir qué clase de acercamientos y formas me gustan si yo misma estoy acostumbrada solo a un tipo de desenvolvimiento. Y no es que esté “bien” o “mal” sino ¿que tal si en medio de todo esto descubro que lo que yo sé no es suficiente y bueno, aunque siempre el tema de la suficiencia es TODO un tema para mi, sí me impulsó a investigar, seguir buscando información, seguir descubriendo mi cuerpo y viendo o platicando en otros entornos, como otras mujeres reaccionan, experimentan y mantienen nuevos encuentros. ¿Desde dónde? Si no existe en ese momento un medio de comunicación ¿cómo puedes establecer un diálogo? ¿Cómo lees un cuerpo como el tuyo si no te diste tiempo de escuchar el tuyo? ¿Qué cosas nos dicen los cuerpos? Y es que aquí, y con toda mi reconstrucción desde el feminismo, empecé a tener una cantidad grandísima de miedos respecto al consentimiento, a las prácticas alternas y no vainilla, incluso fetiches (aquí descubrí que la idea de amarrar y ser amarrada era algo que de verdad TENGO que intentar un día) Incluso hasta muy entrados los 26 experimenté con vibradores.

Y el tercero, que además creo es el más importante: ¿Cómo logro apreciar un cuerpo similar al mío, si no logro apreciar el mío? Y esto fue mi punto de partida para reaprender a erotizarme sola y disfrutar mi cuerpo completo, con todo lo que rompe el estereotipo de ser una mujer “bonita”, empezar a disfrutar apretujarme las lonjas, pues, a tocarme los senos, las nalgas, aprender a verme en el espejo desnuda y aceptar que a veces con el roce de algunas telas o las temperaturas de algunas sudaderas también siento cosas. Que puedo sentirlas sola, que puedo disfrutarme con la cortina entreabierta para que entre sol y me caliente solo algunas áreas. Empecé a ver mi cuerpo desde afuera y de una manera bien particular, esto me ayudó también a dejar de querer cambiar todo por no tener cuerpo de Barbie. Empecé a tomarme fotos, a permitirme caminar desnuda por mi casa.

Ahora me masturbo cuando me pega la gana. Sola o acompañada. A la hora que se me ocurra. Hay cosas que comparto e intento con alguna de mis parejas. Hay otras experiencias, sensaciones y reacciones que guardo solo para mi. Mi orgasmo y mi masturbación (genital o no) se vuelve para mi un ritual de autodescubrimiento constante, como alguien que cambia todos los días. Se vuelve todo un proceso en el que honro y agradezco a mi cuerpo por ser como es, estar y mantenerse, por ayudarme a destejer y entender diferente cada experiencia de mi vida. Ya no me obsesiono con estar con alguien, ya no tengo esa urgencia de acostarme con alguien para sentirme amada. Me mimo y me cuido sola. Me vuelvo autogestiva. Me dejo descansar del sexo cuando lo necesito y retomo mis maratones multiorgásmicos cuando me es necesario.

Y luego sigo con mi vida como cualquier Lunes por la mañana.